Seguridad

Vecinos de ex planta de APL reclaman «vivir en paz»

Vecinos residentes en el entorno de la ex planta de la Asociación Productores Lecheros volvieron a expresar su honda preocupación por la inseguridad reinante en la zona.

Al caer la tarde de este martes, varios de ellos se concentraron frente a la estructura y convocaron a los medios de comunicación, ante la inacción de las autoridades.

Es que el lugar se ha convertido «en refugio de malvivientes, de trasiego de mercadería robada, de drogas», afirmó Jorge Soto, uno de los vecinos afectados.

«Nos preocupa tremendamente lo que está pasando. Esto es tierra de nadie. Estamos tremendamente preocupados», remarcó.

Soto aseguró que «el 95 o 98 por ciento de los vecinos han sido víctimas de robo, y eso nos tiene muy preocupados», insistió.

Según manifestó, han golpeado todas las puertas que han estado a su alcance: desde la Junta Departamental pasando por la Intendencia hasta los ministerios del Interior y de Ganadería.

De hecho señaló que en la última visita que realizara el titular de esta cartera, Enzo Benech, la inquietud le fue trasladada. En esa oportunidad, el secretario de Estado dijo que en el predio se construirán las oficinas departamentales del Ministerio.

«Ya no sabemos a quién mas recurrir. Hasta la Fiscalía hemos tocado», añadió Ramón Pino, otro de los vecinos sensibilizados por el panorama reinante, quien recordó que «hace por lo menos diez años que estamos con esto».

«Somos ciudadanos de este departamento, señor intendente, señor ministro del Interior: queremos estar en paz. Nosotros cumplimos con nuestros deberes, pagamos nuestros impuestos par que nos defiendan», reclamó.

Aldo Aunés, otros de los participantes de la concentración, añadió que también ha sufrido robos el Club Maragato de Patín y Hockey, cuyas instalaciones funcionan en uno de los galpones recuperados de la planta.

«Pagamos nuestros impuestos como dice Soto. Queremos estar tranquilos en nuestras casas, con nuestros hijos. Ellos tampoco pueden estar solos en la calle porque tenemos que estar con ellos. Esto es tierra de nadie», recalcó.