Sociedad

Escolares siembran y cosechan sus propios alimentos

Escuela N° 35 de Tropa Vieja

Parece extraño que en la actualidad una noticia que habla de una escuela no esté referida a un robo, problemas edilicios o a un altercado entre la madre de un alumno que agrede a una docente. Afortunadamente en los centros de enseñanza primaria también suceden otras cosas que pasan desapercibidas en medio de la vorágine informativa a la que estamos expuestos día a día.

En las últimas horas Daniela Bellion, Directora Efectiva de la Escuela Rural N° 35 de Tropa Vieja, ubicada en el Km. 46 de la ruta 1, cercanías de Colonia Wilson, compartió orgullosa en su cuenta de Facebook una serie de fotos de niños que concurren a dicho centro de enseñanza cosechando morrones y tomates de la huerta escolar.

La docente escribió: “Tercer y cuarto año se encargaron de levantar la cosecha de tomates y morrones”, y acompañó su publicación con tres fotos, una durante la cosecha y otras dos con algunos de los productos recolectados.

Consultada al respecto por San José Ahora, Daniela manifestó que los niños que concurren a la escuela de lunes a viernes de 10 a 15 horas, fueron los encargados de armar un invernáculo donde trabajan la tierra y siembran tomate, frutilla, acelga, cebolla, tomillo y orégano, entre otras hierbas.

Dichos alimentos, totalmente orgánicos, son preparados y consumidos por los propios escolares en el comedor del centro educativo.

En ese lugar es recurrente ver a los niños cargando palas, azadas, recipientes, bolsas con tierra, carretillas o tijeras de podar, supervisados siempre por algún adulto, que pueden ser los propios docentes o los padres de los chicos que colaboran con la labor, además donar plantones y semillas.

Cabe destacar que actividades similares se llevan a cabo en diferentes escuelas del departamento de San José, principalmente en las que se encuentran en la zona rural.

De esa manera los niños se forman en diferentes valores tales como compartir en equipo, ser responsables, el valor e importancia del trabajo y el respeto a la Tierra, que en definitiva es respetarse ellos mismos y a todos quienes la habitamos.

Daniela Bellion en una recorrida por el invernáculo