Sociedad

“La Pata Azul”, la canción dedicada a Sebastián Amaro

En ella se cuenta cómo reaccionó el pequeño hijo del popular artista cuando se enteró que a su padre le amputarían una pierna. En las últimas horas Amaro, a poco de haber sido sometido a nuevas intervenciones quirúrgicas, aseguró que “hay Sebastián para rato”.

El año pasado, en medio del barullo de una sala de sanatorio, el pequeño hijo del artista Sebastián Amaro pedía a los médicos que le dieran una “pata azul” para su padre, al enterarse que a éste le sería amputada una pierna.

Esta anécdota no pasó desapercibida para la polifacética Irma Álvarez, quien decidió hacer una poesía con ella, escribiendo lo siguiente:

Yo tengo un sueño lindo hoy,

y tantas ganas de jugar,

pero veo a los grandes apurados.

Todos conversan entre sí,

me siento tan pequeño aquí,

y hay doctores corriendo por todos lados.

En esta sala de hospital,

no entiendo lo que va a pasar,

y me siento como un niño abandonado.

(Estribillo) Doctor… Dígame lo qué va a pasar,

porque jamás lo vi llorar,

y hoy veo muy cansado y lastimado,

yo quiero verlo caminar,

andar con él, poder jugar,

y correr feliz por todos lados.

 

No sé doctor que va a pasar,

Papá me acaba de abrazar…

y ya no me siento preocupado,

por ese azul tan singular…

por ese azul particular,

el de sus ojos al mirarme.

¡Quiero una pata azul para mi padre!

Una vez escritas las estrofas, Daniel Martínez (hijo de Irma), le puso música y se la hicieron escuchar a Sebastián Amaro, quien quedó tan impactado con la canción que decidió pasársela a Carlos Alberto Rodríguez para que la interpretara.

Sebastián para rato…

En las últimas horas y a pocos días de haber sido sometido a nuevas intervenciones quirúrgicas, Sebastián Amaro envió un mensaje a todos sus seguidores en Facebook, red social en la que posee dos cuentas dado que en una excedió el número permitido de 5 mil amigos.

Por esa vía agradeció el apoyo recibido de miles de personas tras una “intervención larga”, al tiempo que aseguró seguir en carrera con más fuerzas que antes, y que “hay Sebastián para rato”.

*Foto: Martín Pereira