Sociedad

“Cometió un error pero fue en defensa propia”

Foto: José Gutiérrez

Vecinos de Rafael Perazza se movilizaron este sábado, en reclamo de una pena más justa para el joven Fabricio Pírez, que fue procesado con prisión por apuñalar en el cuello a su padrastro.

Con carteles, marcharon por las calles de la localidad en busca de recaudar fondos para solventar el costo del abogado que desde el próximo lunes se hará cargo de su defensa.

Los vecinos afirman que Fabricio sufrió violencia durante toda su vida, tanto de parte de su madre como de las parejas que la misma ha tenido. Por tal motivo aseguraron que lo que ocurrió se veía venir.

Según contaron, durante todos estos años intentaron reiteradamente sacarlo del círculo en el que se encontraba, alojándolo incluso en sus propias casas.

En más de una ocasión también procuraron recurrir a la Policía y a la Justicia. El derecho a la tenencia que la ley otorga a su madre, impidió la misma cantidad de veces una solución.

A pesar de tener 18 años, debido a su mentalidad de niño -producto de algún grado de retardo y dificultades siquiátricas- siempre volvía con su madre cada vez que ésta, llorando, lo iba a buscar.

Los vecinos fueron muy críticos con la mujer. Afirmaron que permitía que sus parejas le pagaran y que lo único que le interesaba era su sueldo -trabajaba en una panadería- y la pensión que cobraba por su retardo.

También dijeron que si no aportaba el dinero que ganaba, era obligado a dormir en el fondo de la casa o a irse. Por ese motivo, más de una vez pernoctó en una garita.

En ese marco, reconocen que Fabricio cometió un error y que debe pagar por él, pero entienden fue en defensa propia y que la Justicia debe analizar la situación en la que se encontraba y que arrastró desde siempre.

Su intención, expresaron, es que la pena se acorte y sea derivado a un centro de reclusión que le permita recuperarse adecuadamente para luego reinsertarse en la sociedad.

Una vecina, a las pocas horas de ser recluido, le llevó ropa, alimentos y artículos de higiene. La madre, dijeron, andaba como si nada hubiera ocurrido.