Esparcimiento

Parece mentira las cosas que veo…

Si a usted viene alguien y le cuenta que un caballo llegó hasta un bar e ingresó al mismo probablemente dudaría de la veracidad de la historia, pero si la imagen de la situación quedó registrada en una instantánea como en este caso la cosa cambia…

La fotografía fue tomada este martes a las 11 de la mañana por el fotógrafo Martín Otero, quien circulaba junto a un compañero de labores por Av. Luis Alberto de Herrera, cuando al llegar a la intersección con calle Rincón se topó con una imagen muy inusual: un caballo había ingresado medio cuerpo dentro del bar llamado “El Viejo Rincón”, situado en la mencionada esquina de San José de Mayo.

“Al principio no podía creer que efectivamente hubiera medio caballo adentro del bar, por lo que le pedí a mi compañero que diéramos la vuelta a la manzana y ahí sí le tomé la foto”, dijo Otero a sanjoseahora.com.uy

En realidad, según trascendió, el caballo era parte de una producción audiovisual que en el lugar se estaba llevando a cabo, por lo que no dejaba de sorprender a quienes ignorando este dato acertaban pasar por dicho punto.

La simpática e inusual imagen llamó la atención de varias personas que la vieron publicada en las redes sociales del fotógrafo, y algunos de ellos, como los periodistas Diego Casco y Jorge Gutiérrez Pérez la compartieron volviéndola viral.

Inmediatamente decenas de comentarios de todo tipo comenzaron a generarse entorno a la publicación; el usuario de la red social facebok, Víctor Vera, pidió “CONTROL DE ALCOHOLEMIA ………..AL CABALLO” agregando “UNA CON ALFALFA”, y Lucía Gutiérrez dijo “Qué bien San José! El primer bar pet friendly jajaja”; por su parte Martín Garmendia, josefino residente en España manifestó: “Mirá que dos por tres cuento aquí anécdotas o cosas que pasan donde yo crecí (San José de Mayo) y no me creen o me miran raro… La foto de los caballos pastando en la plaza 33 queda chiquita comparada con esta. Díganme cómo explico esto!!!

El pasado 17 de agosto de 2016, un caballo pastando en la Plaza de los 33 Orientales, en pleno centro de San José de Mayo, también había captado la atención de cientos de maragatos.